Así que, cuéntame...

Cuento mis historias, ¿por qué no contar también las tuyas?

domingo, 17 de agosto de 2014

MOMENTO DE DETENER EL TIEMPO Y.... PENSAR.

De repente, de vez en cuando, por ahí cuando hay un tiempesito, es necesario detener lo qe se esta haciendo en el momento (excepto repirar, por favor no lo recomiendo enserio)y pensar acerca de lo que están haciendo, yo no se que estarán haciendo en el momento en que se detengan, ni que tipo de movimiento realizarán, quizás... no se, se me ocurre que podrían estar sentados en el sillón viendo la tele y de repente detener el receptor de sonido del exterior y comenzar a escuchar su voz interna, o bien quizás no faltará quien valla en el autobús, mirando por la ventana o al pasillo o al frente y se detenga su persepción visual para que entonces pueda pensar mejor, o no se quizás algo más estilo peliculas al ir caminando por la calle, detenerse abruptamente y comenzar a pensar mientras las personas caminan como si no estubiese alguien ahí parado en medio del transito peatonal. Tantas posibilidades como posibilidades de morir. 
De repente es bueno recordar el pasado, sin sentirse  mal, melancólico, afligido por lo que ya pasó. hay cosas que pasan y que es bueno recordar pues uno se da cuenta de cuanto avance a habido en la vida, mi vida no ha sido muy larga sin embargo, igual que a todos, a cada segundo se me acaba un poquito más, así que el mayor avanze que ha avido es la estatura, aunque no mucho debo decir, y bueno algunos que otros pensamientos con respecto al mundo.
¿Qué pensaba cuando era más 'joven', 'pequeña', sobre todo, sobre la vida? y qué pienso ahora... Hay muchas cosas y conceptos que en definitiva han cambiado.








Hace tiempo vi una imagen, por ahí mientras cotilleaba en internet, que decía:

''¿El niño qué eras antes estaría orgulloso de lo que eres ahora?''









De alguna forma me hizo pensar un poco, la niña que era antes quería ser estrella de rock y superheróe... así que, creo que esto será algo difícil pero, interesante...

martes, 12 de agosto de 2014

Respuesta a Magic Dreams

Magic Dreams:

Gracias por tomarte el tiempo para leer y contarme tu historia que me ha encantado, ¡enserio que si! Incluso me dieron ganas de salir e ir en busca de un lugar así. Espero y en algún momento de necesidad, como tú, logré encontrarlo. Los lugares más mágicos que conozco los he visto en sueños, así que historia parecida no podré contarte, sin embargo lo prometido es deuda y hoy te vengo trayendo una pequeña historia de uno de los momento más tristes de mi vida, no he tenido mucha experiencia triste pues se que hay personas que han tenido la mala fortuna de experimentar aún más tristeza, sin embargo tengo la muerte de mi abuelito; comenzando por el principio. Mi abuelito era alguien a quien le gustaba contar sus historias y yo alguien a quien le gustaba escucharlas una y otra vez, resultaban ser graciosas y a veces hacían erizarte la piel, fue alguien quien también se quedó con muchas historias más por contar, y de un momento a otro des afortunadamente enfermó, a tal punto que dejó de poder hablar claramente, ya no tenía fuerza en sus brazos ni piernas, muy forzosamente lograba hacer llegar la cuchara su boca, él vino a vivir con nosotros y fui testigo de toda su decadencia, sus últimas palabras entendibles y que recuerdo fueron a la hora de comer, cuando muy a fuerzas nos dijo que usáramos su dinero para seguir estudiando o comprar un coche y poder ir a la escuela. Yo soy muy cobarde en el sentido de decir lo que siento y pienso, así que me quedé con muchas ganas de decirle muchas cosas, uno veía como moría diariamente con los días contados sin poder hacer nada y finalmente un día, mi papá entró a su cuarto a ver como estaba y a despedirse de él pues tenía que ir a trabajar, fue entonces cuando dio un suspiro y su cuerpo se volvió tieso y sin movimiento. Mi papá es también alguien quien no demuestra mucho cuando esta triste, es decir se le nota, pero no lo demuestra y en el funeral de mi abuelito intentó tampoco hacerlo, también lo intenté yo, fue una gran perdida pero la memoria y las veces que quien lo conoció cuenta sus historias o habla de él, son momentos en los que su presencia y sus recuerdos siguen vivos. 
Me extendí un poco... pero bueno, éste es un pequeño capitulo de mi vida.

domingo, 10 de agosto de 2014

MI ELIXIR PERSONAL; SUS HISTORIAS... yo se que quieren contar algo...

Somos momentos, somos instantes y somos historias. Y cada persona esta conformada tanto de moléculas como de historias. Es agradable e interesante el momento en el que las personas te permiten conocer más sobre si mismas y te cuentan y cuentan relatos largos y cortos, de hace muchísimo tiempo, que ni te imaginarías que pudieron haber pasado, o relatos de a penas unos momentos atrás, pero igualmente placenteros al escuchar.
Así mismo que tan valioso sean estos relatos dependerá de quién los cuente, el momento en que los cuente, sobre quién los cuenten, o para quién los cuenten.
Habemos aquellos que no se nos da contar historias, que las palabras se revuelven, que las ideas están claras en la mente y a la hora de hablar omites algunas haciendo que deje de ser coherente, que se te olvida la palabra que ibas a utilizar o que simplemente se te va la idea y lo olvidas por completo. Pero para escucharlas, ¡ah! eso es otra cosa, uno vive de historias, ya saben, desde pequeños, que algunos niños de historias de super héroes o heroínas, princesas, caballeros, dragones, leyendas... ¡de todo! y estas historias ¿qué nos daban? pues bien, nos daban posibilidades en que pensar, posibilidades de lo que podíamos llegar a ser, sueños, e incluso miedos. Conforme pasaba el tiempo las historias a veces iban cambiando, principalmente con la influencia de los padres, algún tutor, hermano mayor o maestros, y claro nunca faltó la influencia de algún libro. Pero, al menos en lo que a mi concierne, las mejores historias eran los relatos, las anécdotas y esas cosas que nos contaban las personas por ahí, desde nuestros padres, abuelitos, maestros, primos, amigos y prácticamente todo mundo. Creo que estas historias nos han dado vida, aún sin darnos cuenta muchas veces, porque como dije antes, nos hacían imaginar, querer probar, experimentar y vivir historias diferentes para poder contar, y es que  no solo escucharlas, también contarlas, aún a quienes no se nos da, pero contar es recordar y recordar es revivir esos momentos.
Ahora, hay tanto historias que hacen sentir vivo, como historias que matan por ser contadas o incluso matan al ser contadas (hablando en sentido figurado, a veces). Me encanta contar historias, pero también tengo historias que son mejor estando muy dentro y que de ves en cuando intentan salir, pero por sobre todo amo escucharlas y estoy aquí para hacerlo, ¡cualquier tipo de historias!, intercambio las suyas por las mías, además alguien tiene que escucharlas ¿qué no?.
Soy como un vampiro que depende de su elixir, la sangre, para vivir, pero en mi caso son historias y no creo ser tampoco la única, pero bueno, uno tiene que sobrevivir.

Nota: Habemos, es una palabra popular, más no correcta, a menos que se hable de habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’). Sin embargo, en esta situación no pude encontrar mejor palabra para usar.